Under Pressure x Queen

Presión
Aplastándome
presión aplastándote a ti
ningún hombre la pide.
Bajo presión
Ese fuego que
derriba un edificio
divide a una familia en dos,
pone a l gente en las calles.

La maldita máquina de matar x Billy Bond y la pesada del Rock and Roll

Tengo que derretir esa máquina de matar,
tengo que derretir esa maldita máquina de matar.
Para que nunca más vuelva
a destruir lo que hacemos con amor, amor.

Desencuentro x Almafuerte

Estás desorientado y no sabés,
qué bondi hay que tomar, para seguir.
Y en triste desencuentro con la fé,
querés cruzar el mar, y no podés.
La araña que salvaste te picó.
Qué vas a hacer.
Y el hombre que ayudaste te hizo mal,
dale que vá.
Y todo un carnaval, gritando pisoteó,
la mano fraternal que Dios te dió.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Chantal Mouffe

CHARLA DE CHANTAL MOUFFE SOBRE POLITICA, AGONISMO Y ARTE EN LA UNIVERSIDAD ARTURO JAURETCHE

“La sociedad siempre tiene antagonismo”

La filósofa belga participó de una mesa de diálogo con Mocca, Rinesi y otros intelectuales locales. Desarrolló su idea sobre los antagonismos y su resolución en democracia. Además, reivindicó al arte como transformador del sentido común.

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Chantal Mouffe estaba casada con el filósofo argentino Ernesto Laclau, fallecido en abril de este año.
La filósofa belga Chantal Mouffe está en Buenos Aires, donde ayer, en la Universidad Nacional Arturo Jauretche, dio una suerte de reportaje público en una mesa de diálogo con el politólogo Edgardo Mocca y otros intelectuales locales. Estudiosa de los nuevos modelos de democracia, habló de política y agonismo y reivindicó el papel del arte –especialmente del activismo que utiliza prácticas artísticas– en la lucha por la hegemonía.
Mouffe hizo esta visita al país –al que muchas veces había venido acompañando a quien fue su marido, el argentino Ernesto Laclau– invitada por la UNAJ. Laclau llegó a dar clases en esta universidad que tiene sólo cuatro años de historia, y poco antes de morir había sido nombrado director de su Instituto de Política. La UNAJ quedó así vinculada con Mouffe, que aceptó dar en sus aulas un curso de una semana. Ubicada en Florencio Varela, la UNAJ fue creada en el 2011, como parte del proceso de apertura de nuevas universidades que tienen como alumnos mayoritariamente a jóvenes de sectores populares.
El rector Ernesto Villanueva cuenta que en el primer año de funcionamiento, el 97 por ciento de los incriptos eran los primeros de sus familias en llegar a la universidad. El porcentaje sigue hoy en un 90 por ciento, es decir, está apenas matizado por algunos estudiantes de clase media. La UNAJ integra la red de universidades nacionales del conurbano.
La mesa de anoche fue el cierre de un taller que Mouffe dictó para una treintena de profesores y alumnos avanzados. La especialista compartió el panel con Eduardo Rinesi y José Fernández Vega (filósofos), Mocca y el rector Villanueva, que comentaron su obra y le hicieron preguntas.
Mouffe empezó por explicar su idea de democracia agonista, como parte de una teoría que pone el acento en el carácter conflictual propio de toda sociedad. “La sociedad siempre tiene antagonismo”, señaló en el panel. “Existe una negatividad radical, que no puede ser superada. Una vez que uno parte esa perspectiva, la cuestión es cómo uno se va a manejar con el conflicto. Yo digo que la política democrática tiene que reconocer ese carácter irreductible del antagonismo, pero no puede darle la posibilidad de que se exprese en términos de amigo-enemigo, porque eso llevaría a una guerra civil. Para que haya una política democrática es necesario que se reconozca ese antagonismo, pero pensando al otro no como un enemigo a eliminar, sino como un adversario legítimo”, planteó. En ese marco, “la lucha agonística va a consistir en buscar una conversión en la subjetividad del adversario, lograr que se identifique con la visión del mundo que uno propone. No se trata de destruir al oponente, sino de ganarlo para el propio proyecto”.
Mocca hizo un cruce entre agonismo y kirchnerismo y apuntó que nunca como en los últimos diez años “se politizaron y expresaron como conflicto político temas que eran patrimonio de los expertos”. Puso en la lista la concentración de los medios de comunicación, la independencia del Banco Central y el sistema jubilatorio. “Gracias a la existencia de 30 años de democracia, o gracias a que en el 2003 teníamos 20 años y ahora tenemos 30 años de rutinas democráticas, pudimos no solamente darle espacio al funcionamiento pacífico y democrático de los antagonismos, sino permitir que el antagonismo se despliegue en toda su intensidad. En la Argentina moderna nunca ha habido un proceso de instalación tan radical y tan intenso del antagonismo político.”
Con los panelistas Fernández Vega y Rinesi, Mouffe habló de arte y política. Contó que le interesa especialmente pensar el papel del “artivismo” (combinación de arte y activismo que tiene entre los ejemplos argentinos al Grupo de Arte Callejero o el colectivo Etcétera). Poniendo como caso a los norteamericanos Yes Men, que haciéndose pasar por portavoces de corporaciones o funcionarios satirizan al sistema, Mouffe defendió el rol del “artivismo” en la lucha por la hegemonía.
“Tiene un papel fundamental para transformar el llamado sentido común”, apuntó la filósofa, quien le dedicó al tema un capítulo de su último libro porque quería “afirmar su importancia”. “No me gusta la distinción que surge al hablar de arte político, porque no existe un arte que no sea político”, aclaró sobre el punto. “Todo arte tiene una dimensión política, porque reproduce la hegemonía existente o la pone en cuestión. Me gusta hablar, en lugar de arte político, de prácticas artísticas críticas.”
Mouffe también defendió la lucha en el campo tradicional del arte. “Creo que los museos, las instituciones, pueden jugar un papel importante en la construcción de subjetividad.” En ese sentido, llamó a tener una mirada flexible y a la vez atenta: “No creo que participar en una bienal signifique ser cooptado”, sostuvo. Para advertir que las expresiones artísticas “más transgresoras”, en cambio, son generalmente las que el capitalismo toma de manera inmediata, neutralizándolas. “El arte tiene un lugar fundamental en la manera como nosotros vemos al mundo. Esto se forma por las películas que hemos visto, por los libros que hemos leído. Hay que tener una multiplicidad de estrategias, es importante pensar en intervenir en el campo del arte público, pero también en el de las instituciones”, señaló.
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martes, 16 de septiembre de 2014

Mocase y ejemplo de fracción de clase con conciencia de clase social

Américo Argibay empresario maderero amenaza de muerte a campesinos

 (AW) El empresario maderero y ganadero, Américo Argentino Argibay, amenazo de muerte a campesinos del Mocase y disparó su revólver para asustarlos, el empresario es dueño de más de 40000 hectáreas y su furia nace de la denuncia que le realizan los campesinos por 5000 mts de leña cortada ilegalmente.
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Nueva amenaza de muerte contra miembros del MOCASE
El pasado 12 de setiembre, miembros del MOCASE fueron amenazados de muerte por el empresario forestal ganadero Américo Argentino Argibay quien, en sintonía con la derecha nacional, llama a la desestabilización de la democracia.
Las Comunidades de San Martín, San Cristóbal, Las Tabianitas, San Eduardo, San José, Santa Rita, Mayuska, Staile, lote 105 y otras alrededor de Yuchan, Las Tinajas Dto J.F. Ibarra, 200 km al este de la Capital de Sgo de Estero - Argentina, siguen defendiendo su territorio comunitario que el empresario Argibay y Jorge Cura vienen desmontando y alambrando ilegalmente.
Las denuncias, han sido permanentemente puestas en conocimiento por parte de las familias del MOCASE, en Juzgado de 5ta Nominación, la Dirección de Bosque y el Comité de Emergencia quienes el pasado 12 de septiembre realizaron la constatación de las denuncias contra Américo Argentino Argibay “Raco”, el cual tenía 5000 metros de leña cortada de manera ilegal de 1800 has de monte nativo, que robó del territorio campesino.
Sin embargo, el empresario furioso, alarde y amenaza de matar a los del mocase con las armas que tienen ellos (en alusión a otros empresarios) y sin dudar ante los funcionarios y la cámara de filmar realiza un tiro al aire con un revólver..
Argibay es un empresario forestal-ganadero que con el tiempo se fue haciendo de mas de 40mil has, junto a Jorge cura que ostenta otras 150mil has. Ambos empresarios tienen practicas feudales para con los hacheros, quienes viven en condiciones inhumana y siendo algunos de ellos menores de edad.
 “Raco” Argibay, es además, delegado del Ministerio de Producción- Luis “Parano” Gelid, quien le entregó herramientas y financiamiento para construcción de depósitos de agua en la zona.
 Jorge Cura, tiene un historial de impunidad. Acaparó tierras fiscales, presuntas compras de posesiones y cuenta aproximadamente con 150mil has e historias de desalojos de más de 100 familias, topadoras que arrasaron los ranchos de ancianos, matanza de cabras, quemazón de vacas de las familias que se oponían o rebelaban a las ordenes del feudal , que aún sigue pagando con vales el trabajo de los hacheros para que cambien por mercadería en el almacén que tiene en Las Tinajas.
Exigimos al Juez Alarcón la inmediata detención de “Raco” Argibay porque representa un peligro para la vida de las familias campesinas.
Que la Jueza Rosa Falco actúen inmediatamente ante las denuncias por usurpación de tierras que radicaron las familias campesinas indígenas.
Exigimos al ministerio de Producción que le retiren las herramientas y la representatividad del gobierno en la zona. Solicitamos que intervenga la secretaria de DDHH de la Nación, organismos nacionales, como veedores de esta situación insostenible para quienes venimos siendo objeto de violación permanente de nuestros derechos humanos.
No queremos otro Cristian Ferreyra, otro Miguel Galván, otra Sandra Juárez, a un mes del juicio de Cristian Ferreyra, ni un muerto más por el derecho a la tierra.

Ejemplo sobre límite entre clase social y fracción de clase

egún el Indec, el 33,1 por ciento de los trabajadores está en negro

El mapa de la informalidad

La cifra marca una suba de tres décimas respecto del primer trimestre, pero una baja de seis décimas en la comparación interanual. En el Noroeste llega al 41,5 por ciento, mientras que en la Patagonia es de 19,1 por ciento.

Por Federico Kucher
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El empleo en negro se ubicó en 32,6 por ciento en el área metropolitana de Buenos Aires.
Los trabajadores en negro alcanzaron al 33,1 por ciento de los asalariados en el segundo trimestre de 2014, cuando eran del 32,8 por ciento en el primer trimestre de este año y del 34,5 por ciento en el mismo período del año pasado. Así lo informó ayer el Indec. Las provincias del Norte registraron la mayor cantidad de ocupados sin descuento jubilatorio, mientras que las localidades de la Patagonia anotaron los niveles más moderados de informalidad. El Gobierno implementó a mediados de este año una normativa a través del Congreso para potenciar la registración de personal en las pymes, desincentivar con multas monetarias a las empresas que mantienen empleados en situación irregular y aumentar la capacidad de inspección del Estado en los establecimiento productivos. La iniciativa contempló reducir la tasa de informalidad hasta el 28 por ciento en los próximos dos años.
La informalidad laboral se ubicó en el 33,1 por ciento para el promedio de los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec. En el detalle por regiones geográficas, se precisó que el empleo en negro se ubicó en 32,6 por ciento para el área metropolitana, donde habita más de la tercera parte de la población del país; en 32,6 por ciento, para Cuyo; en 35,2 por ciento, para el Nordeste; en 41,5, para el Noroeste; en 32,2, para la zona pampeana; y en 19,1, para la Patagonia. Las localidades con la tasa más elevada de trabajadores no registrados fueron Gran Tucumán, con el 45,5 por ciento, y Salta, con el 46,0 por ciento, mientras que las de mejor performance fueron Río Gallegos, con el 12,5 por ciento, y Ushuaia, con el 8,7 por ciento.
A partir de 2003, la fase expansiva del ciclo económico permitió la creación de seis millones de puestos de trabajo, lo cual implicó un retroceso del 25 al 7 por ciento en la tasa de desocupación, y del 49,6 al 33,1 por ciento en la de informalidad. A pesar de este desempeño, las cifras de ocupados sin aportes jubilatorios continúan en niveles elevados, por lo que el Gobierno lanzó a mediados de este año una batería de medidas para reducir la precariedad laboral. La propuesta contempló la reducción de contribuciones patronales para microempresas y medidas de fortalecimiento en la fiscalización y capacidad de inspección del Estado.
Otra medida relevante fue la creación de un registro para incorporar a las empresas que violan la legislación laboral. Una vez incluida en esa “lista negra”, las firmas deben pagar la multa correspondiente y durante tres meses no pueden ser contratistas del Estado, perdiendo todo tipo de subsidio y teniendo prohibido acceder a líneas de crédito otorgadas por instituciones bancarias públicas. La apuesta del Gobierno a través de estos instrumentos es regularizar a 300 mil trabajadores durante los próximos doce meses y a 650 mil para finales de 2016. El dato adquiere relevancia si se tiene en cuenta que permitiría reducir en más de cinco puntos la tasa de asalariados en negro, al bajar del 33 a menos del 28 por ciento.
La dimensión de la caída del trabajo no registrado en los últimos años requiere observar cifras para las distintas ramas de la actividad económica. En el libro La terciarización laboral. Orígenes, impacto y claves para su análisis en América latina, los investigadores Victoria Basualdo y Diego Morales precisaron que entre 2004 y 2012 el porcentaje de asalariados no registrados pasó del 40,2 al 32,4 por ciento en la industria; del 10,2 al 5,7 por ciento en la distribución de electricidad, gas y agua; del 79,1 al 65,0, en la construcción; del 54,9 al 39,5, en el comercio; del 49,2 al 38,9, en el transporte; y del 24,5 al 10, en la administración pública, defensa y seguridad.
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domingo, 14 de septiembre de 2014

Ejemplo de Alta Burguesía Industrial

PANORAMA ECONOMICO

Crisis de representatividad

Por Alfredo Zaiat
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La debacle de 2001 por décadas de políticas de ajuste dictadas por la ortodoxia provocó una profunda crisis de representatividad de los políticos. Elevados niveles de desempleo y exclusión social en un escenario recesivo terminaron cuestionando la legitimidad de liderazgos políticos que quedó resumida en la consigna “Que se vayan todos”. La reversión de ese rechazo no fue producto de una campaña de marketing, sino que fue lograda a partir de iniciativas que reconciliaron a una parte de la sociedad con la esencia de la política. Durante el período en que la política descendía en la consideración de la población quedaba disimulada la crisis de representatividad de otros actores sociales, como la de las cámaras empresarias. Empezó a correrse ese velo durante este ciclo que se extiende por once años cuando se recupera el sentido de la política con objetivos redistributivos del ingreso y de industrialización. Este proceso ha provocado dos efectos: por un lado, han emergido nuevos protagonistas de la economía derivados de un régimen de acumulación del capital con base en la producción y el conocimiento y, por otro, ha dejado al descubierto la pérdida de representatividad de organizaciones tradicionales del mundo empresario, como la Unión Industrial Argentina.
Esta entidad actúa como si fuera el canal de comunicación principal de los hombres de la industria cuando en realidad está actuando como vocera de unos pocos grandes grupos económicos. Esto no significa que no haya comunión ideológica entre los hombres de negocios, sino que divergen en la estrategia de relacionarse con un gobierno con el que no comulgan al considerarlo “populista”. La diferencia sustancial se encuentra entre ser lobbista con aspiración a formar parte de las intrigas políticas y ser dueño de una empresa que tiene como meta aumentar su rentabilidad y expandir su actividad. El sector más visible del comité ejecutivo de la UIA está enrolado en el primer grupo.
Su titular, Héctor Méndez, se reveló además como líder del pensamiento más retrógrado de esa entidad patronal, reclamando primero un ministro de Economía fuerte, manifestando nostalgia por tener de interlocutor un funcionario empleado de corporaciones, luego mencionando en forma despectiva a Axel Kicillof como “ese chico” (que hace mucho dejó de ser un estudiante y va a cumplir 43 años) y para terminar comparando al gobierno de CFK y sus legisladores con la obediencia debida de los militares en la dictadura. Si sus compañeros de la UIA lo quieren bien deberían recomendarle un reparador descanso en la verba.
La posición que ha asumido la UIA con respecto al papel del Estado en la economía, a partir del proyecto de ley de regulación de las relaciones de producción y consumo, expresa las contradicciones del mundo empresario. El abierto rechazo a esa iniciativa con un lenguaje rescatado de los noventa da respuesta al reclamo insistente de grandes medios de alzar la voz contra el Gobierno, lo que les asegura titulares y análisis laudatorios, pero reafirman una vez más la habilidad de dirigentes empresarios de atentar en contra de sus propios intereses de industrialización. Esa conducta es la manifestación más nítida de la pérdida de representatividad de la conducción de la UIA.
La junta directiva de esa entidad emitió un comunicado el 14 de agosto pasado rechazando “en forma unánime el proyecto de ley de abastecimiento”, sin tener el cuidado de mencionar correctamente la iniciativa, con el deliberado propósito de agitar el mar de confusiones. Del mismo modo que lo hicieron con el libelo de distribución interna, para después entregarlo a diputados y senadores, que la compara con una ley similar de Venezuela, ignorando la legislación anterior que data de 1974 y la existente de normas en ese mismo sentido en otros países, como en México, Brasil, Alemania, Francia y Estados Unidos. “Representa una fuerte interferencia del Estado en la actividad privada”, se advierte en uno de los párrafos de ese comunicado.
Es una sentencia que ha iniciado el camino de construcción de la revancha ortodoxa con el próximo gobierno. La conducción de la UIA tiene la oportunidad de alimentarla acompañando el 50o aniversario de FIEL, que lo festeja con su habitual conferencia anual cuya convocatoria es “Transiciones: del populismo a una economía de mercado”. Deseo de restauración conservadora que como se sabe no reniega del Estado, sino que lo orienta exclusivamente a ser un vehículo de transferencias de rentas y beneficios hacia las grandes empresas. Lo que no admiten es que ese Estado además regule el funcionamiento del comportamiento empresario para evitar abusos sobre consumidores y los eslabones débiles de la cadena productiva. El recorrido sobre los principales dirigentes de la junta directiva de la UIA revela cómo sus negocios han sido favorecidos por el Estado, del que reniegan cuando pretende limitar un poco los rasgos distintivos de gran parte de los empresarios: la sistemática búsqueda de rentas de privilegios, el abuso de posición dominante y la obsesiva fuga de capitales.
Héctor Méndez, presidente de la UIA, es dueño de la empresa de plásticos Conarsa, radicada en San Luis, beneficiado por el régimen de promoción industrial por el cual el Estado resigna recursos fiscales, y además fue favorecido con créditos públicos subsidiados.
Luis Betnaza es el representante de Techint en la UIA, grupo económico que conoce como pocos la forma de obtener todo tipo de privilegios de parte del Estado a lo largo de décadas, desde régimen de protección, subsidios energéticos y medidas antidumping para defender su producción hasta beneficios impositivos y financieros.
José Urtubey, hermano del gobernador de Salta, Juan Manuel, es el fundador del Grupo Tapebicuá y director de Celulosa Argentina. Participa en una rama industrial que si en los últimos años no hubiese existido la estrategia estatal de administración del comercio internacional habría colapsado, especialmente a partir de la crisis internacional que estalló en 2007.
Adrián Kaufmann Brea, representante de Arcor, multilatina que ha recibido facilidades impositivas, arancelarias y financieras que implicaron millonarias transferencias de recursos públicos, lo que le permitió su expansión nacional e internacional durante décadas. Esos favores están descriptos en la investigación “Trayectorias empresariales diferenciales durante la desindustrialización en la Argentina: los casos de Arcor y Servotron”, de Schorr y Wainer, en Realidad Económica N 223.
Cristiano Rattazzi, de Fiat, y Luis María Ureta Sáenz Peña, de Peugeot-Citroën, desarrollan su actividad en una de las ramas industriales que ha tenido un régimen especial de protección. Además, en diferentes momentos históricos, el Estado ha impulsado iniciativas para favorecer la venta de automóviles, como el plan más reciente de financiamiento a tasa subsidiada Pro.Cre.Auto.
Una de los exponentes más conocido de ese grupo de la burguesía industrial con deseo de vestir bombacha de gaucho es el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren. En 1998 vendió su empresa textil Coniglio, fábrica de ropa para chicos con 60 locales propios y sucursales en Brasil, Uruguay, Paraguay y Estados Unidos, en casi 15 millones de dólares a The Exxel Group de Juan Navarro. El titular del Ministerio de Pesificación Asimétrica y Devaluación durante el gobierno de Duhalde y hoy diputado de Sergio Massa tiene parte de su capital invertido en un campo propio dedicado a la producción de soja.
La vocación por las ideas neoliberales, que algunos la maquillan con un discurso desarrollista, está reflejada en los principales representantes de la banca, la industria y el campo. Sostienen postulados conservadores con entusiasmo porque de ese modo pueden mantener sus conductas rentísticas, ya sea provenientes de la producción agropecuaria (banqueros e industriales tienen su corazón en el campo), de la explotación de recursos naturales no renovables, de la especulación financiera o aprovechando desgravaciones impositivas con la promoción industrial y financiamiento subsidiado.
Es una dirigencia empresaria que dedica más horas a la intriga política y a analizar lo que publican los medios de comunicación que a convertirse en sujetos económicos dinámicos del desarrollo nacional. Miembros de la UIA que tienen el comportamiento de rentistas que gozan de tiempo libre, expresión de la crisis de representatividad de los industriales nacionales.
azaiat@pagina12.com.ar
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Coalición contra Estado Islámico

MAÑANA ARRANCA LA CUMBRE DE PARIS; POTENCIAS Y ALIADOS QUIEREN ARMAR UNA COALICION DE 40 PAISES PARA FRENAR A LOS JIHADISTAS

Un plan global para combatir al Estado Islámico

En París se busca definir una estrategia para enfrentar la amenaza que hace pesar el Estado Islámico en Siria e Irak. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad estarán presentes en esta cumbre copresidida por Irak y Francia.

Por Eduardo Febbro
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Un soldado de la milicia kurda vigila desde su puesto de guardia en el sur de Irak, cerca de la ciudad de Makmur.
Desde París
La administración norteamericana estableció un nuevo record para resolver un problema que ella misma creó: el de Irak. Tres presidentes norteamericanos consecutivos forjaron una coalición para intervenir en Irak. Georges Bush padre lo hizo en 1990 y 1991, cuando Saddam Hussein invadió Kuwait. El presidente, apoyado por decenas de países y con el respaldo legal de la ONU, forzó a Saddam Hussein a retirarse de Kuwait. George Bush hijo le siguió los pasos. En 2003, en contra de la mayoría de los miembros de la comunidad internacional y respaldado por un puñado de países, Bush hijo volvió a invadir Irak con la falsa excusa de que el entonces presidente iraquí Saddam Hussein detentaba armas de destrucción masiva. Ahora le toca el turno a Obama. Este lunes se lleva a cabo en París una conferencia internacional entre los países participantes en el seno de la nueva coalición que se prepara a bombardear Irak para detener el avance de los integristas del Estado Islámico.
La cumbre de París busca definir una estrategia global para enfrentar la amenaza que hace pesar el Estado Islámico en la región. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad –Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China– estarán presentes en esta cumbre co-presidida por Irak y Francia. Unos 40 países de Occidente y de Medio Oriente deberían integrar oficialmente esta nueva coalición, cuyas reglas de intervención aún no son del todo claras. El presidente norteamericano, Barak Obama, ya aclaró que la intervención se extenderá también a Siria, país donde igualmente opera el grupo Estado Islámico. Lo que se decida en París se agregará a los operativos que varios países ya efectuaron en Irak. Desde el pasado 8 de agosto, Washington llevó a cabo 148 bombardeos en el Norte y el Oeste de Irak. Canadá desplegó decenas de soldados en el Norte de Irak, Francia ya suministró armas a los kurdos y 58 toneladas de ayuda humanitaria, mientras que Londres entregó ametralladoras y material militar a los mismos kurdos. Fuera de Occidente, la cuestión de la participación directa de los países árabes en la futura coalición es más compleja. Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos juegan a dos cartas. Riad adelantó que entregaría 500 millones de dólares al fondo de las Naciones Unidas para los refugiados y que, además, suministraría ayuda logística. Bahréin, donde se encuentra la quinta flota norteamericana, Kuwait o Qatar plantean su participación con un esquema similar, o sea, sobre todo logístico. Egipto aclaró que su inclusión estaba supeditada a un voto de las Naciones Unidas. Lo paradójico de esta situación radica en que dos países de la futura coalición, Arabia Saudita y Qatar, están bajo sospecha de haber financiado a los radicales sunnitas del Estado Islámico que ahora se aprestan a combatir y al que califican, como lo hizo el gran Mufi de Arabia Saudita, de “enemigo número uno del Islam”. De manera global, los países de la Liga Arabe también se comprometieron a luchar contra el Estado Islámico, aunque no de manera directa dentro de la coalición. Sólo lo harán en el campo de lo “político, la seguridad y la ideología”. Queda el caso de Irán, que es un actor imposible de evitar por su peso en Irak. Teherán no formará parte de esta asociación de países. Washington rechazó cualquier cooperación con Irán. Esta postura es sin embargo retórica por cuanto sin una asociación formal o informal y un intercambio táctico con Irán nada puede hacerse. Esta relación entre dos antagonistas que por ahora sólo negocian el tema de las capacidades nucleares iraníes ya conoció un momento de convergencia cuando Washington y Teherán coordinaron las operaciones que Estados Unidos lanzó a principios de agosto. Irán exige ahora que la nueva fase incluya al presidente sirio Bashar al Assad, otra pieza clave de este conflicto. El jefe del Estado sirio saca de hecho mucho provecho de la crisis ya que las milicias del Estado Islámico combaten más a la rebelión siria que a su régimen. Por otro lado, no sin razón, Irán denuncia abiertamente el cinismo de Arabia Saudita, un país que, según Teherán, “apoya y financia al Estado Islámico”. La inclusión de Turquía es igualmente compleja. Ankara recela participar abiertamente, y teme más bien que los ataques contra las zonas controladas por los sunnitas del EI compliquen su propia relación de fuerzas con el PKK, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán que podría heredar las armas ofrecidas por Occidente.
El Estado Islámico es un enemigo difícil de cernir y combatir. Su influencia parte de Irak, y se extiende hasta Siria y Arabia Saudita gracias a la presencia de tribus sunnitas nada hostiles al EI. Roman Caillet, un investigador especialista de la zona consultado por el vespertino Le Monde, resumió muy bien la complejidad y las incertidumbres que pesan sobre este operativo: “El éxito de la ofensiva contra el EI reposa sobre la capacidad de Estados Unidos para encontrar socios verosímiles, tanto en Siria como en Irak. Pero esas fuerzas van a exigir contrapartidas y no es seguro que Washington pueda ofrecerlas sin que Moscú y Teherán se opongan a ello”. Occidente se vuelve a meter en un salón de espejos casi calcando el mismo vocabulario del ex presidente Georges Bush, atiéndase, los buenos y los malos, el eje del bien y el eje del mal. Obama dijo que Estados Unidos no estaba en condiciones de “terminar con todos los rastros de maldad en el mundo”. Volvemos a escuchar la misma retórica, contra el mismo país. Asistimos al nacimiento de otra versión de una coalición de democracias liberales que plantean otra guerra con el aliento de los actores regionales que mueven hilos animados por intenciones dobles. Occidente sale otra vez en una cruzada contra el “terrorismo” y los malos del Islam en un país que Estados Unidos se encargó de decapitar para importar con bombas una fórmula democrática occidental inviable que llevó a Irak a un caos vertiginoso. Los horrores cometidos por el Estado Islámico autorizan y legitimizan ante la opinión pública internacional lo que pasará en las próximas semanas. Pero el fracaso occidental en esa zona del mundo es calamitoso. Ha tenido y tendrá un costo humano elevadísimo pagado únicamente por los inocentes atrapados en las redes de los turbios y sangrientos escenarios de la geopolítica secreta.
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viernes, 12 de septiembre de 2014

Separatismo catalán

La amenaza secesionista / Multitudinaria movilización en Barcelona

Una marea humana le da un nuevo impulso al desafío separatista de Cataluña

41 años del golpe de Estado en Chile

Los 41 años del golpe y asesinato del presidente Allende en Chile...

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11/09/2014 17:49
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imageAutor: Santiago Aguilar Morán
La madrugada del 11 de septiembre de 1973 , las tropas dirigidas por el general Augusto Pinochet comenzaron el desembarco en Valparaíso y avanzaron hasta Santiago de Chile, donde hacia el mediodía rodearon el Palacio de La Moneda para presionar la salida del socialista presidente democráticamente elegido, Salvador Allende , al que asesinaron hacia las 11:00.
En noviembre de 1970, el pueblo de Chile vivía uno de los procesos políticos más esperanzadores del continente. Salvador Allende llegaba a la presidencia del país suramericano con la certeza de transformar el Estado hacia un modelo socialista por una vía antes no experimentada: la vía pacífica.
Los cambios profundos impulsados por Allende y celebrados sobre todo por los sectores más populares, no fueron del agrado de las políticas norteamericanas, quienes desde el primer momento emprendieron una campaña de desestabilización, sedición y sabotaje que terminó, al cabo de tres años, con el bombardeo del palacio presidencial y la muerte del hombre de la paz.
Aún después de que la fuerza aérea chilena bombardeó las instalaciones de Radio Corporación y Radio Portales, Allende dio un último discurso -en Radio Magallanes- en el que aseguró que sus palabras no tienen amargura sino decepción. " Pagaré con mi vida la lealtad del pueblo (...) Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos ", dijo en su última aparición por radio.
En aquella ocasión, Salvador Allende vaticinó aquello que veía venir: la fuerza avasalladora de los militares chilenos. Los muertos se cuentan por miles en esa época y aún hoy quedan rastros de las familias destruidas, de las voces apagadas.
La historia se ha encargado de juzgar a los traidores, a los que prefirieron servir al interés de EE.UU. en lugar de jugarse ?como lo hizo Allende- por su pueblo. Augusto Pinochet se hizo del poder a la fuerza y creó un régimen de terror que duró cerca de 19 años.
Las palabras finales del presidente, a través de Radio Magallanes, fueron proféticas ese 11 de septiembre, cuando los militares chilenos, comandados por el genocida Augusto Pinochet, iniciaron el brutal ataque aéreo y el posterior asalto al Palacio de la Moneda.
Entre los miles de asesinados y desaparecidos se cuenta al cantautor Víctor Jara , quien retrató la realidad chilena en sus canciones. Cuando estaba detenido en el estadio nacional junto a miles de activistas y jóvenes progresistas de Chile; los militares descubrieron quién era, le destrozaron las manos con la culata del fusil y lanzándole una guitarra le gritaron "Ahora sí, canta ".
Ese es un fiel retrato de lo que significó la entrada de los militares en el poder, abrigados por la protección gubernamental estadounidense contra la democracia chilena, hace ya 41 años. Ese fue el 11 de septiembre que aún hoy lamenta Suramérica.
Allende profetizó que un día, más temprano que tarde, la democracia avanzaría en América Latina, y que se " abrirían las amplias alamedas ", para un ser humano nuevo, constructor de un orden distinto.
Allende y el proceso chileno constituyen un legado democrático, para América Latina. El pensamiento del presidente Allende y la experiencia chilena, deben ser leídos y analizados, en el escenario del siglo XXI. Su testimonio constituye una fuente inagotable que puede iluminar nuestra actual realidad nacional, regional y latinoamericana.
El Secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, actuó directamente en el golpe de Estado contra Salvador Allende
Henry Kissinger , el secretario de Estado de EE.UU., persuadió al presidente Richard Nixon de la necesidad de intervenir militarmente en Chile por considerar que ese modelo socialista podía tener un "efecto insidioso" en la región. Así lo revelan una serie de documentos recientemente desclasificados por el Archivo de Seguridad Nacional del propio Estados Unidos.
El golpe de Estado contra Allende se produjo hace 41 años. Los documentos publicados ubican a Kissinger como el principal arquitecto de la política de los Estados Unidos para derrocar al mandatario chileno , y ayudar en la consolidación de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile.
Los documentos, que incluyen transcripciones de las "conferencias telefónicas" de Kissinger, proporcionan información clave sobre los argumentos, decisiones y operaciones que Kissinger realizó y supervisó durante su mandato como consejero y secretario de estado de seguridad nacional.
Ocho días después de la elección de Allende, Kissinger comenzó a tratar el tema de Chile con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y afirmó, en un encuentro con el entonces director de la dependencia, Richard Helm, que "no dejaremos que Chile se vaya por el caño".
El funcionario estaba convencido también de que " El ejemplo de que un gobierno marxista haya sido electo exitosamente en Chile tendrá un impacto seguro y sin precedentes en otras partes del mundo ", que según él, participaría de un "fenómeno de imitación" que acabaría por afectar el "equilibrio" entre naciones.
Días después del golpe contra Allende, Kissinger envió secretamente a Pinochet el mensaje de que "nuestro mayor deseo es cooperar cercanamente con usted y establecer una relación cordial y constructiva".
Militares chilenos de hoy añoran los años del golpe
Asociaciones de militares activos y en retiro reivindicaron el golpe del 11 de septiembre de 1973 que instauró la dictadura de Augusto Pinochet, calificándola de la "fecha fundacional de Chile del siglo XXI", en un inserto difundido este miércoles en el periódico La Tercera.
Saludamos a todos los chilenos en el día que señala la fecha fundacional del Chile del siglo XXI ", indicó el inserto pagado que está firmado por 20 organizaciones de oficiales de las Fuerzas Armadas y de la Policía, activos y en retiro, además de asociaciones de "viudas de mártires" de las Fuerzas Armadas.

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